El pastor iraní condenado a muerte por negarse a renunciar a su fe cristiana podía pasar otro año en la cárcel esperando una apelación en su sentencia de muerte.

Mientras tanto, las autoridades iraníes continúan para tratar de convertir Pastor Yosef Nadarkhani al Islam.

El ministerio Present Truth Ministries que ha seguido el caso del pastor por más de dos años, emitió un comunicado el 16 de diciembre diciendo que el abogado de Nadarkhani le pidió al juez que preside el juicio de retrasar el juicio pendiente y mantenerlo en la cárcel por un año más.

Nadarkhani, de 34 años, fue declarado culpable de apostasía del año pasado y fue sentenciado a muerte.

En septiembre, su sentencia fue tan sólo dos días de ser llevado a cabo, cuando la Corte Suprema de Irán pidió la reapertura del proceso de su caso por un tribunal inferior en la ciudad de Rasht, en el norte de la provincia de Gilan.

El retraso deliberado tiene la intención de dejar que el caso de “escapar de la atención internacional”, aun cuando las autoridades continúan “utilizar todos los medios necesarios para hacer que él se convierta al Islam”, dijo Jason DeMars, el fundador de Present Truth Ministries.

Nadarkhani ha sido informado por las autoridades que si abraza el Islam y renunciar a su fe en el cristianismo se retiraran los cargos. Sin embargo, el joven pastor se ha negado a hacerlo.

“No hay garantías de que no se ejecutará”, advirtió DeMars. “Podría ocurrir en cualquier momento. Esta es la forma en que el gobierno iraní opera con las ejecuciones. No notificar con anticipación y que se hace en secreto.”

Nadarkhani ha sido detenido en la cárcel en Lakan desde su arresto en octubre de 2009. Su caso ha atraído la indignación internacional de varios notables en los Estados Unidos: La secretaria de Estado, Hillary Clinton, el presidente de la Cámara, John Boehner, y el reverendo Franklin Graham.

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