El precandidato republicano a la elección presidencial Mitt Romney declaró este viernes que Dios había creado a Estados Unidos para que dirigiera al mundo, y prometió que si llega a la Casa Blanca arremeterá contra la “alianza maligna del socialismo de Cuba y Venezuela”.
 
El republicano, que aspira a la investidura del partido Republicano para pelear la presidencia con el demócrata Barack Obama en noviembre de 2012, acusó al mandatario de haber debilitado voluntariamente al país con sus posturas de “disculpas” frente a otros países.
 
En su discurso de campaña más importante sobre política exterior, Romney declaró que Dios había creado a Estados Unidos para que dirigiera al mundo.
 
“Dios no creó a este país para que fuera una nación de seguidores. Estados Unidos no está destinado a ser uno de los varios poderes globales en equilibrio”, dijo Romney en su discurso de campaña más importante sobre política exterior.
 
“Estados Unidos debe conducir al mundo o lo harán otros”, agregó, señalando que el planeta sería más peligroso si Washington no jugara un papel de primer orden. El precandidato republicano pronunció esta alocución el día que se cumplen diez años del inicio de la intervención en Afganistán.
 
“Déjenme ser claro: como presidente de Estados Unidos, me dedicaré a (gestar) un siglo estadounidense”, señaló.
 
“Nunca, jamás, pediré perdón en nombre de Estados Unidos”, afirmó Romney rodeado por cadetes de Citadel, un colegio militar de Carolina del Sur.
 
“¿Es que el socialismo maligno de la Venezuela de Hugo Chávez, en estrecha alianza con el socialismo maligno de la Cuba de los Castro, van a socavar las perspectivas de la democracia en una región sedienta de libertad y de estabilidad y de prosperidad?”, se preguntó Romney, ex gobernador de Massachussetts.
 
El aspirante aventaja ligeramente al también conservador gobernador de Texas, Rick Perry, en las encuestas de la base republicana de cara a las primarias del partido que empiezan en enero próximo y de las que saldrá el candidato republicano que se medirá con Obama en 2012.
 
De confesión mormona, Romney dijo que de resultar electo presidente, lanzará “una campaña de promoción comercial con América Latina que será contraria a los modelos en bancarrota de Venezuela y Cuba”.
También mostró su interés por iniciar conversaciones con México para discutir “formas de cooperación en la guerra contra las drogas”, pero prometiendo una frontera “más segura”.
 
“Nuestra frontera con México sigue siendo una herida abierta”, dijo sin precisar cómo buscará aumentar la cooperación con ese país, que cuenta con el apoyo estadounidense en su guerra contra el crimen organizado, con los 1.400 millones de dólares destinados a la Iniciativa Mérida.
 
“¿Van los carteles de la droga a dominar las regiones adyacentes a Estados Unidos, con una violencia cada vez mayor que se extienda a nuestro país?”, se preguntó, y prometió, sin ofrecer detalles, que esos problemas los solucionaría asegurando la frontera y tomando medidas “para detener la ola de inmigrantes ilegales”.
 
Romney buscó fortalecer sus credenciales como potencial comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en momentos en que los sondeos lo muestran primero en intenciones de voto entre los precandidatos republicanos y en un cabeza a cabeza con Obama para la próxima elección de noviembre de 2012.
 
Los republicanos califican los esfuerzos de Obama por mejorar la imagen de Estados Unidos fuera del país como una “gira de disculpas global” y acusan a su gobierno de debilitar el papel de Estados Unidos en el mundo.
Anuncios