EE.UU.- Recientemente se celebró el 400 aniversario de la Biblia del Rey Santiago, el libro más leído en la historia del idioma inglés. Pero también recientes encuestas muestran que la ignorancia bíblica está en aumento. Por eso, una prominente familia trabaja para revertir esa tendencia.
 
1611… la primera impresión de la Biblia del Rey Santiago hace que la llamada “gente común” pueda leer por sí misma la verdad de la palabra de Dios.
 
La traducción, con su memorable lenguaje y fraseo poético, apeló a una amplia audiencia y se convirtió en “la Biblia del pueblo”.
 
Ed Stetzer, Presidente Lifeway Research descata que “fue atesorada por ello. Era algo con lo que se engancharon en sus propias vidas en sus familias, yo creo que la lección para nosotros hoy es atesorar la Palabra de Dios tanto como lo hicieron los traductores y las primeras personas que recibieron esa traducción”.
 
Sin embargo, esa lección se opone a una cultura que es más difícil de alcanzar.
“Refleja este cambio en nuestro sistema de valores que ha tomado lugar en las últimas dos generaciones”, dice Scott Carroll, Especialista en Manuscritos Medievales.
 
El doctor Scott Carroll – un reconocido erudito en textos bíblicos antiguos – junto a la familia Green, fundadores de la cadena de tiendas “Hobby Lobby” creen que ya es suficiente.
 
“Tienen un libro en sus estantes que ni saben de qué manera ha influenciado sus vidas, dándoles las libertades que tienen. Poder contarles esa historia de una manera atractiva, es algo de lo que estamos emocionados, creemos que es una historia que debe ser contada”.
Ellos emprendieron la misión de reavivar a los estadounidenses sobre la importancia de la Biblia y su herencia a la nación.
 
Steve Green cree que un museo nacional de la Biblia ayudará, y él no pierde tiempo.
En sólo año y medio el y el doctor Carroll han traducido miles de biblias antiguas, torás, manuscritos y artefactos. “Inspirar a la gente a reconsiderar a la Biblia, a leerla de nuevo, entender su valor y su impacto”.
 
El doctor Carroll es el director de lo que se ha llamado, “la colección Green”. Eventualmente estará en un museo, posiblemente en Washington D.C. en tres a cinco años. “Algo que impactará a más de un millón de gente al año. Muy probablemente sea la mayor colección de Biblias en manos privadas”.
 
La familia Green dice haber coleccionado más de 30.000 items para el museo. Algunos datan del siglo 4.100 antes de cristo, por ejemplo estas tablas cuneiformes de Mesopotamia.
 
“Creo que hemos podido adquirir algunas cosas en mucho menos de lo que valdrían”, dice Green.
Y un museo nacional puede ser el primer paso para ayudar a un país fundado en principios bíblicos a reencontrar su camino.
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