Con la aparición de las nuevas tecnologías de la comunicación, también surgen nuevas oportunidades y herramientas para llevar la Palabra de Dios a las nuevas generaciones.
 Cualquier invento o descubrimiento causa inicialmente cierto temor, suspicacia y hasta rechazo. Pero una vez que lo desconocido se hace conocido, generalmente comienza el uso masificado.
 
 Eso ocurrió con Internet, el poderoso medio de comunicación de la época actual que apareció en los últimos años del siglo pasado. Se puede decir que al principio fue elitista, pero ahora está al alcance de la gran mayoría de la población mundial y llega a todos los rincones de la tierra; los temores que inicialmente causó, se fueron disipando con el paso de los años y, en los tiempos actuales, se ha convertido en un elemento insustituible de comunicación.
 
 Con Internet aparecieron las redes sociales que son nuevas formas de comunicación a través de aplicaciones informáticas que mantiene enlazadas a grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco o intereses comunes.
 
 Las redes sociales en Internet, sobre todo Facebook, con más de 800 millones de usuarios, presentan muchos aspectos positivos, aunque también otros puntos que se deben observar con cierta cautela y prudencia. Pero, por sobre todas las cosas, son una posibilidad de “diálogo, intercambio, solidaridad y creación de relaciones positivas” entre los seres humanos.
 
 Las redes sociales son una oportunidad fehaciente para estructurar todo tipo de ideas hacia un determinado tema, pero es importante destacar la evangelización dentro de estas plataformas virtuales de interacción como un método para acercar más a los fieles hacia la doctrina cristiana.
 
 De hecho, han surgido en los últimos años, numerosas páginas webs, blogs y portales dedicados al cristianismo que han confirmado el valor de las nuevas tecnologías de la comunicación en la difusión de la Palabra de Dios.
 
 Internet puede ofrecer magníficas oportunidades para la Evangelización si se usa con propiedad, competencia y con una clara conciencia de sus fuerzas y sus debilidades. Proporcionar información y suscitar interés, hacen posible un encuentro inicial con el mensaje cristiano, especialmente entre los jóvenes, que se dirigen cada vez más al mundo del ciberespacio como una ventana abierta al mundo.
 
 Por esta razón, es importante que las comunidades cristianas piensen en medios prácticos, oportunos y accesibles de proporcionar información adecuada a los que se ponen en contacto por primera vez a través de Internet, para pasar del mundo virtual del ciberespacio al mundo real de la comunidad cristiana.
 
Eficacia de Internet
 La evangelización en línea está produciendo un porcentaje importante de cristianos en el mundo, según un estudio reciente de Global Media Outreach, un ministerio global que presenta el Evangelio en línea a través de sitios web como WhoisJesus-Really.com y GrowinginChrist.com.
 
 Lo mejor es que más de la mitad de quienes tomaron la decisión de seguir a Jesús a través de Internet, posteriormente han compartido su fe con otros mediante el mismo medio.
 
 La encuesta revela, además, que el 34 % lee la Biblia todos los días y casi la mitad se dedica a orar por lo menos 10 minutos al día. “Estos resultados son notables, ya que revelan que el evangelismo en línea no es sólo una decisión en el momento, y la gente seguirá creciendo en su fe después de haber indicado una decisión”, sostiene Walt Wilson, fundador de Global Media Outreach.
 
 El estudio, llamado el Índice de Crecimiento Cristiano, mide las respuestas de más de 100.000 personas de todo el mundo. Para Wilson, los resultados del estudio indican que “la evangelización y el discipulado en línea es realmente medible y efectiva”.
 
 Según otros estudios anteriores, dentro de 10 a 15 años, el 30 por ciento de las parejas que se casen, se habrán conocido a través de Internet. Este dato ayuda a conocer una de las grandes características de la cultura de la era digital: los seres humanos conocen mejor a sus compañeros de chat que a sus vecinos de condominio. Pero al mismo tiempo nos dice que Internet, lejos de ser un simple instrumento de información, se ha convertido en un ámbito donde tienen lugar profundas relaciones humanas. Y por ello, la Evangelización no puede estar ausente de él.
 
Aspectos negativos
 Sin embargo a Internet y las redes sociales también se le atribuyen propiedades negativas. En varios estudios se ha llegado a la conclusión de que Internet contribuye a reducir el círculo social y afecta el bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que las respaldadas por una proximidad física.
 En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias negativas relacionadas con Internet y las redes sociales ha llevado a varios autores a proponer la existencia de un desorden de adicción a Internet similar a los problemas que aparecen con otras conductas adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.). En consecuencia, los padres deben tener en cuenta ese aspecto para preservar a sus hijos.