En el viejo continente el satanismo está dejando de ser una práctica temida. Para muchos jóvenes europeos solamente es una moda con la cual se identifican. Pero en el pueblo suizo de Diesbac, una familia ecuatoriana está tratando de marcar la diferencia.
 
 En muchas capitales europeas es común ver a jóvenes que resaltan por su ropa negra, cabellos decolorados y numerosos piercings. Pero hay otra moda muy peligrosa que acecha a muchos de ellos.
 
 En opinión del ecuatoriano Renán Acosta y su esposa suiza, radicados en aquel país por mas de 9 años, para estos jóvenes solo es un estilo de vida, pero la práctica del Chamanismo a espaldas de su propia casa, no es una cuestión de estilo.
 
 Misionero ecuatoriano: Cuando nosotros llegamos a Suiza vimos algo que no estaba de acuerdo, y comenzamos a investigar que este es un centro chamánico donde practican sus rituales incluso hemos encontrado restos de carne y la formación de altares con sangre, que vienen acompañados con un ritual satánico. Primero hacen un círculo para los iniciantes y después pasan a algo que parece una tumba y dejan sus peticiones. Hace una especie de templo y lo llenan de mantas con dibujos esotéricos y practican orgías.
 
 Renán decidió contrarrestar las actividades espiritistas de sus vecinos y hace 4 años formó una pequeña iglesia en casa, con las mismas bases protestantes de éste país y actualmente está pastoreando a un puñado de nuevos convertidos.
 
 Algunos de ellos salieron de esta práctica espiritista. Sin embargo, algunos creyentes todavía sufren las consecuencias de haber incursionado en esta secta.
 
 Renán también visita miembros de la iglesia que necesitan consejería.
 
 ”Tuve la oportunidad de ver un espíritu como realmente se manifestaba y como golpeaba las puertas y no podía dormir por la opresión que existe en su casa. Estamos en el siglo 21, en un país bastante modernista, pero aquí hay la práctica muy seria del chamanismo, de la brujería y satanismo que es muy público y mucha gente sin darse cuenta ni querer aceptar esta verdad espiritual, esta bajo esa opresión”.
 
 Pero el Chamanismo no es la única práctica esotérica en la región. La moda satanista ha llegado al pueblo y como estrategia evangelizadora la familia Acosta convirtió su cochera en un garaje de restauración que atrajo jóvenes satanistas a la iglesia. Tal es el caso de Enrico, un muchacho de 21 años cuya vida esta siendo transformada por el amor de esta familia.
 
 ”Enrico, puso interés en el auto y tenía una semana que no sabia donde vivir. Este muchacho vestía de negro, y se identificaba con el Satanismo incluso iba a conciertos donde había satanismo. Cuando el llego acá, le dimo gracias a Dios, y le hacíamos sentir que es valioso y comenzó a sincerarse de los problemas que tenia y nos damos cuenta de que el necesita una familia y ahora nosotros somos su familia. Ha cambiado bastante, incluso en su rostro hemos visto un cambio”, señala Acosta.
 
 Con resultados como éste, Renan y su familia se sienten recompensados, pero para ellos esto es solo el comienzo.
 
 ”No queremos ser solamente una iglesia donde la gente se congrega, sino el Señor ha prometido el cambio de una sociedad donde nosotros estamos, a través del evangelio, y en esto el Señor mismo es el que esta … despertando la creatividad para las distintas actividades que se están haciendo. Nosotros estamos convencidos de que va a haber un avivamiento con fundamentos en la palabra de Dios y un despertar en donde estamos. Y de hecho ya hay un despertar, están sucediendo muchas cosas estamos esperando solamente la explosión”.
 
 Enrico ha aceptado al Señor y se ha unido a un ministerio internacional de distribución de literatura cristiana y para el ecuatoriano Renán Acosta la tan esperada explosión ya comenzó.